Planta de interior con flores azuladas muy discretas, pero muy atractiva por sus llamativas hojas tricolores. Presenta un exótico follaje: sus hojas son anchas y de forma oval, con nervios de color rojizo muy marcados y con dos tonalidades de verde en la cara foliar exterior. Los brillantes y complejos dibujos de las hojas resultan muy llamativos, por lo que se acostumbra a situarla en sitios muy visibles y se puede usar para hacer grupos vegetales, colocándola en la parte baja de éstos, colgando por los bordes.

El substrato usado debe estar bien drenado.


Resulta difícil de cultivar en el hogar, ya que se debe vigilar en todo momento que tenga una temperatura adecuada y, si ésta aumenta, se debe aumentar también la humedad. Prefiere sitios con mucha luz, pero no la directa del sol.

Necesita tener la tierra húmeda, porque la falta de humedad hace que las hojas se vuelvan marrones y se quiebren. Será suficiente una frecuencia de riego de dos veces semanales en verano y una cada quince días en invierno.

Maranta