Es un pequeño árbol de follaje perenne muy apreciado para usos culinarios. Sus hojas lanceoladas contienen una fragancia intensa que se desprende al romperlas. La floración se produce entre marzo y abril, aunque las flores son pequeñas y poco vistosas. En un buen emplazamiento llega a 10 o 15 metros de altura, pero los ejemplares habituales en jardineras y macetas apenas alcanzan los dos metros.

Prefiere tierras alcalinas, arcillosas, una mezcla de turbas, guano, cal, compost y nutrientes.

Sitúela en exteriores soleados o semisombreados, evitando la sombra intensa.

No es muy exigente en agua y es importante evitar anegar la tierra.

laurel