Es una planta utilizada frecuentemente para decorar interiores por su hermoso follaje. Las hojas están manchadas en varios colores, siempre en tonos verdes, amarillos o marfil que hacen que la planta sea especialmente apta para combinarla con otras. La difembaquia bien cuidada puede alcanzar los dos metros, pero en condiciones normales, en una habitación, perderá parte de sus hojas inferiores y adoptará un aspecto de falsa palmera. Se debe ser cuidadoso al manipularla porque su savia tóxica produce inflamación de la lengua y los labios.

La tierra debe estar bien drenada porque si el agua se encharca, las hojas amarillean.


Se debe evitar el sol directo sobre la planta para que no aparezcan manchas marrones en la superficie de las hojas.En verano prefiere sombra parcial y luz brillante en invierno.

Hay que procurarle agua abundante, sobre todo en verano, pero dejando que ansorba bien el agua antes de volver a regarla. Si el agua con que se riega contiene demasiado cloro, las hojas inferiores amarillean y caen.

Difembaquia