Es un arbolito de interior muy usado por su gran adaptación a la luz no directa y a los ambientes frescos. Al no ser una planta difícil, siempre y cuando esté en un ambiente de temperatura moderada y alejada de las corrientes de aire, se utiliza mucho para situarla en lugares donde otras plantas no se desarrollan de manera correcta. Es una planta de altura media; puede alcanzar poco más de un metro, con un diámetro de 60 centímetros. Tiene hojas perennes, de pecíolo largo, de color verde oscuro o ribeteadas de amarillo, brillantes y consistentes.

Se desarrolla visiblemente mejor en tierras de reacción ácida y arenosas.


Se adapta bien a situaciones sin mucha luz, aunque lo que prefiere es luz viva pero sin sol directo. Debe mantenerse en ambientes frescos.

De primavera a otoño quiere riegos abundantes, y en invierno, más moderados.

Cheflera