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Las plantas crasas o suculentas tienen
hojas y tallos carnosos capaces de almacenar agua. Los cactus
se distinguen por tener espinas. En general, son fáciles
de cuidar y se adaptan fácilmente en interiores con atmósfera
seca y cálida. Los cactus pueden florecer de manera vistosa,
pero sus flores son muy efímeras. El reposo invernal,
periodo de descanso frío y seco, es necesario para que
florezcan y duren muchos años.
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