Las plantas crasas o suculentas tienen hojas y tallos carnosos capaces de almacenar agua. Los cactus se distinguen por tener espinas. En general, son fáciles de cuidar y se adaptan fácilmente en interiores con atmósfera seca y cálida. Los cactus pueden florecer de manera vistosa, pero sus flores son muy efímeras. El reposo invernal, periodo de descanso frío y seco, es necesario para que florezcan y duren muchos años.

El cactus necesita un substrato específico con turba vegetal y arena volcánica,.

En interiores, el lugar ideal es cerca de una ventana porque necesitan bastante sol. En exteriores pueden vivir sin dificultades y tendrán un tamaño mayor que en un sitio cerrado. Se deben evitar las heladas húmedas.

Prefieren la sequedad y es importante que el suelo esté bien drenado, ya que el exceso de humedad pudre la planta. En verano, podemos regarla con más frecuencia, pero en invierno es suficiente un riego cada dos meses.

Cactus